Porque a pesar de todo nos hicimos amigos
y me mantengo firme gracias a ti, poesía,
pequeño pueblo en armas contra la soledad.

Al amanecer,

con los ojos nublados,

procuro comprobar que estoy entero,

que no me arrebató nada la noche

Yo no necesito tiempo

para saber cómo eres:

conocerse es el relámpago.

W. H. Auden

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Nadie puede salvarte sino
tú mismo.
Te verás una y otra vez
en situaciones
casi imposibles.

El poeta contemporáneo es escéptico y desconfía incluso -o más bien principalmente- de sí mismo. Con desgano confiesa públicamente que es poeta -como si se tratara de algo vergonzoso. En estos tiempos bulliciosos es más fácil que admitamos los vicios propios, con tal de causar efectos fuertes; mucho más difícil es reconocer las virtudes, ya que están escondidas más profundamente, y hasta uno mismo no cree tanto en ellas.

hesíodo

Hesíodo (Ἡσίοδος) es, junto con Homero, la figura más representativa de la literatura clásica griega.
Casi todo lo que apenas sabemos del rapsoda nos lo relata él mismo en sus dos obras principales: la Teogonía y Los Trabajos y Días. Los datos que la historia y la arqueología nos han ido proporcionando, sitúan a Hesíodo entre la segunda mitad del siglo VIII y la primera mitad del siglo VII a.C.